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sábado, 30 de noviembre de 2019

ARBOL DE VIDA



(de mi autoría)

Cualquier árbol tiene su color;
cualquier rama, su dedicación;
cualquier rayo, causa gran dolor.


Rosa Mª Villalta Ballester

TORMENTA SIN TÉRMINO


(de mi autoría)


¿Cuántas veces puede suceder y sucede que, no somos quienes queremos o deseamos porque bien el corazón o bien el pensamiento dominan nuestras acciones?
¿De qué manera existen interferencias, sombras, elementos, que ensombrecen cualquier claridad o significado?

Es posible exista un arco iris de ideas, pensamientos, sentimientos; es posible también que no sea posible su visión o sensación.

Rosa Mª Villalta Ballester

domingo, 17 de noviembre de 2019

MIEDO

Miedo a un presente que desconozco, a un pasado que me persigue y a una realidad a la que no sé  afrontar. Miedo que me deja bloqueada, sin habla, sin palabras; simplemente, me dejo llevar.
Y, ¿cómo sería yo sin el miedo? Y el miedo, ¿cómo estaría sin mí? Tal vez sin el miedo sería libre, esa libertad que anhelo y no consigo. Y es posible el miedo sintiera miedo de estar sin mí.
Curioso: ¿me atrapa el miedo o soy yo quien lo atrapa?


Rosa Mª Villalta Ballester

sábado, 9 de noviembre de 2019

¿AVANCE O RETROCESO?

¿Qué es lo realmente verdadero? ¿La percepción de quién? ¿La lógica de quién? ¿Existe la normalidad? ¿Quién la establece o quienes la establecen? ¿Y si quienes determinan que algo es normal o cierto no son normales ni certeros?
La ciencia establece a través de pruebas, no es algo casual; pero, ¿todo se puede corroborar a través de la ciencia? 
¿Cuánto tiempo ha pasado para determinar que personas homosexuales o transexuales son personas normales y no motivo de burla o discriminación? ¿Cuánto para considerar con normalidad asistir a una visita psiquiátrica o psicológica y no ser mirado como bicho raro?
¿Cuánto está costando la verdadera igualdad de género en la sociedad laboral?
¿Por qué se da por válido un lenguaje machista y se considera exagerado el uso de una lenguaje igualitario?
Se avanza en ciencia y tecnología, pero ¿se ha avanzado o se ha retrocedido a nivel humano? ¿Qué está ocurriendo en nuestro planeta que se está perdiendo a pasos agigantados lo más elemental que es la naturaleza por la mano del hombre?
Se avanza ... o se retrocede, según cada cual. 
¿Es bueno tanto avance o des-avance? ¿Cómo adaptarse a la velocidad que se da el cambio?
¿Se acabará por la extinción del ser humano en pro de los robots y un lenguaje incomprensible para él?
Adaptarse es posible adaptarse; pero, ¿es lo mejor adaptarse?
Echo de menos que exista una infancia perdida, juegos infantiles que se han extinguido, saludos, conversación, ... se acaba, se adapta, se pierde.

Rosa Mª Villalta Ballester

ESENCIAL

Los sueños, los deseos, mueven, hacen sentir vida. Quien no tiene ni sueños ni deseos, solo existe pero no vive. Y quien se percata de este hecho, trata de aprovechar su momento. Quien no siente necesidad de vivir, quien no tiene sueño ni deseo, puede comenzar por apreciar cuanto a su alrededor hay. Y sobre todo, puede apreciarse a sí misma y sentir el cariño más esencial: el cariño a uno misma. Quien es capaz de quererse, es capaz de querer a los demás. Y quien se rechaza y no es capaz de quererse, pierde su esencia, su esencia nuclear.

Rosa Mª Villalta Ballester.

sábado, 2 de noviembre de 2019

YA NO JUEGO A SER POETA

Jugando a ser poeta me encuentro,
sin marcados versos ni sonetos.
Acariciando el corazón y la emoción,
ni imaginando ni siquiera soñando.
Jugaba a ser poeta, yo creo;
lejos de encadenar libertad y miedo.
Jugando a ser poeta me detengo,
cuando ni hay motivo ni razón.
Ya no soy poeta y ya no juego:
acepto la debilidad de mis versos
y la ausencia de rima o destello
que provoque interés por leerlos.

Rosa Mª Villalta Ballester.

viernes, 1 de noviembre de 2019

NO ESTOY MUERTA

Quizás sea quien no quiero
o quiero ser quien no soy.
Soy un cuerpo en el universo,
un ser vivo lleno de sensación,
que piensa y se emociona,
sin creencia alguna ni oración.

Quizás sea alguien extraño
o extraña la vida que abrazo.
Soy esa vida que alguien buscó,
de dos seres que hicieron el amor,
esa vida que a la vida respeta
pues ni la desea ni la aprovecha.

Y he sido una viviente muerta
que ha llevado la muerte a cuestas.
Y soy una viviente ardiente,
como volcán que surge de la tierra,
con su vibrar y sus temblores,
con la lava de las sensaciones,
y, tras la catarsis, plenitud serena.

Rosa Mª Villalta Ballester.

sábado, 26 de octubre de 2019

FANTASÍA O REALIDAD

Fantasía o realidad,
momento para no dejar pasar:
cuando los pezones enervan,
cuando el vello se eriza,
cuando bajo hay movimiento,
y fluye por todo sin control.

Y fantasía o realidad,
existe el vuelo y la libertad.
Instante de pérdida y encuentro,
el que confunde sol y luna
con su intenso sentir y vibrar.


Rosa Mª Villalta Ballester

domingo, 20 de octubre de 2019

QUIZÁS IMAGINACIÓN, QUIZÁS DESEO

A caballo entre la realidad y el deseo,
si el deseo es algo que no es real;
si las circunstancias mandan e imperan,
si cualquier error no tiene vuelta atrás.
Razón, ¿qué es?, ¿tiene principio y fin?
Normalidad, ¿fundamento, creencia, deseo?

Durante años he buscado compañía,
cuando la soledad ha sido mi dicha.
Huir de la soledad, buscar a alguien,
quizás un amor, quizás un amigo.
Huir del aislamiento del silencio
que, aunque bueno, acaba royendo.
Y ya no huyo, acepto mi aislamiento.
Vivo imaginando, tal vez deseo;
tal vez algo que jamás he probado.
No sé ya si vivo o si solo existo,
dejándome llevar por el sufrimiento.

Y ¡de cuántas cosas me arrepiento!
¡Cuántas veces he pedido perdón!
Y, ¡cuántas tantas hiero y me pierdo!
¡Dichoso impulso que en nada ayuda!
¿Impulso o razón, instinto o lógica?
Cuanto más intento algo, más yerro.
Me dejo llevar, nada ya pretendo.

El corazón ha resultado muy herido.
quizás no soy un ser humano normal.
Quizás soy solo una máscara mortal.
¿Acaso me acompaña la razón,
o soy un ser que estalla en su ira,
como la furia de un rayo o volcán?


Cuanto más intento acercarme,
más lejana de mí consigo estar.
Cuanto más pienso e imagino,
más distancia a lugar llegar.
Dejo el pensar, dejo el soñar.

Tan solo las sensaciones son dueñas,
tan solo sentir no hace ningún mal.
Nada hay peor que no sentir algo
ni percibir lo que en ti sí que hay.
Nada hay más bello que el deseo
aunque después nada sea real.


Y, puede ser el pasado,
o el presente que no sé llevar;
quizás imaginación, quizás deseo,
algo que jamás he podido apreciar.
Quizás soy fruto de una fantasía,
de algo que jamás ha sido realidad.
¿Qué no es sino creer, pensar y soñar,
sino hacer de alguien o algo ideal?
¿Cómo son las personas de verdad,
cómo son esas que saben amar?


¿Quién puede levantar la mano
diciendo que la razón es del ser humano
cuando para alcanzar la ansiada paz
se involucra en una guerra sin igual?
¿Qué paz es posible alcanzar
precedida de violencia, sinrazón o mal?


Soy un ser humano que nada sabe
que, cuanto más cree conocer,
más lejos está de respuesta hallar.
Soy alguien aislado, quizás anormal,
aunque como tantas otras veces,
me pregunto qué es la normalidad.
Soy alguien que, sin creencia ni verdad,
alejada de perjuicios y etiquetas,
un día la dejaron fuera de lugar.

A caballo entre la realidad y el deseo,
quizás son la expresión de mis versos.


Rosa Mª Villalta Ballester.



SENSACIONES Y PENSAMIENTO

Este cuerpo habla y algo quiere,
y el pensar apenas le entiende.
Apenas comprendo ciertas cosas
a pesar de los años y espacios.
Ahora sé que mi cuerpo rebelde
emerge con su vibrar y demanda.
El pensamiento apartarlo desea
pero la energía fluye y no cesa.

A la bella y serena luna pregunté
qué grita el cuerpo que no entiendo
y esperando de ella un por qué
al sol me dijo que fuera también.
Y al sol mis brazos alcé
sintiendo su energía y no un porqué,
cerrando mis ojos por no poder ver
y sintiendo desde mis pies un correr:
una energía que desde mis pies sube
y siento cómo recorre mis piernas,
cómo ese fuego abrasa mi pelvis,
y siento por todo mi tronco recorrer
hasta sentir mis pechos expresarse
sintiendo cada poro de mi piel,
hasta llegar a mi inquieta cabeza
cuyo pensar no logro detener.

Pensamiento y sensación emergen
y ambos necesitan su lugar.
Quién de los dos tiene más peso
quién de ellos puede su esperar.
Sin duda todo mi vibrar reclama
sin cesar el fuego he de apagar
sin pensar y sintiendo y deseando
dejando fluir lo que entra natural.
Y el fuego me ahoga, me aprisiona;
y pensar me detiene, me bloquea.

Siento ... siento ... y pienso ...
Dejarme llevar no hace ningún mal.
Y es el fuego el que domina
y es mi cuerpo quien sin desear
reclama y reclama su libertad.
Y siento cómo la pelvis arde,
cómo vibra, cómo ahoga su sed.
Cómo la sed de mis pechos brota
y desean explotar porque se ahogan.

Y siento cómo se contrae la vagina,
cómo esa fuerza inmensa domina,
cómo no puedo detener esa vida,
cómo el pensar no cesa su pasar,
y cómo, dejando pasar la energía,
se alivia el pensar y se va al placer.

Al cuerpo que tengo y que siento
acepto y le dejo su buen recorrer,
dejando que fluya cuanto surja
sin que el pensar detenga su ruta.
Al cuerpo que tanto he rechazado,
a ese cuerpo que bloqueado estuvo,
recibo y quiero con gratitud su rumbo
dejándole libre y dándole gusto.

Al pensar, que corroe y paraliza,
le hablo y le expreso con justicia
que muchos años me ha acompañado 
pero que el cuerpo también es cosa mía.
Al pensar le recibo con orgullo
al convivir con ese cuerpo que vibra,
pensando en vivir cada sensación
sin pensar la sensación, tan solo vivirla.


Rosa Mª Villalta Ballester.

sábado, 12 de octubre de 2019

MOMENTO MÁGICO
























(imagen de mi autoría)


Insensato sería no dar gracias, y las doy.
Doy gracias a este mar por abrazarme,
a este cuerpo que acepto sin reproches,
a este ser que forma parte del universo,
a estas olas que suavemente me serenan.

Me quiero aunque sea trabajo que cueste,
admiro la naturaleza que ante mí emerge,
respiro profundamente escuchando el mar
y miro al cielo y abrazo la tarde que se va.

Y miro frente a mí ese mar y escucho,
presente de cuan regalo ante mí florece
y escucho y miro y siento ... siento ... 
intentando detener esa ira que se siente,
dejando que se desvanezca y paz entre.

Me detengo. Tomo arena entre mis manos.
La miro y miro al cielo y siento mi cuerpo.
Y siento mi pensar fluir y dejo que corra
como esas nubes que por arriba pasean.

Algo me mueve a recibir ese agua serena.
Y me uno a ese fluir y dejar en la orilla.
Y recibo esas olas que dejan su inquietud,
como dejo que mi rabia salga de mi ser.
Siento el agua sobre mis pierna golpear
y miro al cielo y siento y respiro y crezco.

Recibo de este universo la serenidad 
y le agradezco su contacto en mi piel,
y sin dejar de mirar el infinito horizonte
pido perdón por mis inmensos errores
y acepto mi ser que es pieza del universo
y abrazo y siento este universo en mí.


Y siento subir la energía de este cosmos
y siento que mi pensar se deja llevar
y cada parte de mi ser sus sensaciones
e inspiro, escuchando y sintiendo ... 
y espiro sacando cualquier obstáculo.

Y siento la brisa que se pega a la piel,
y toda sensación que despierta y clama,
y me dejo sentir ... me dejo llevar ...
y ahora es mi cuerpo quien se expresa
y dejo al cuerpo y al mar fluir en calma.

Extraña sensación que emerge sana
disfrutando de cuanto ahora percibo,
abandonándome a esa naturaleza,
dejándome llevar, dejándome  llevar ...

Y todo mi cuerpo respira y siente ...
y ¡cuánta energía fluye! y sube ...
también baja, baja, baja, ... 
y dejo que cuerpo y mente se liberen,
y que disfruten de este momento
y siento ... siento ... volar, vibrar,
siento mi ser volar y miro al cielo,
y vuelo ... vuelo ... escucho el mar,
instante que me llevo para no olvidar.

Ahora no es ese instante  ... 
pero acudo a él para el día abrazar.
Y agradecer este nuevo día
y aceptarme y quererme sin pensar
y aceptar las dificultades de hoy
y querer cuanto tengo y cómo soy.

(Muchas veces, las circunstancias no me permiten ni siquiera recibir la ayuda que se me da. Hay situaciones muy difíciles de controlar que me descontrolan y me hacen sentir mal. Intento mejorar pero se me hace demasiado difícil. Comparto con vosotr@s el instante que viví ayer tan mágico)


Rosa Mª Villalta Ballester

viernes, 11 de octubre de 2019

EL INCESANTE GRITO




(imagen de mi autoría)


¿Cómo alejar el ruido ensordecedor del miedo, de la angustia? ¿Cómo atrapar esos rayos de luz que dan energía, que provocan chispa?¡Cuánto deseo poder manejar la ira y la rabia generadas por algo que no provoco! 

En este espinoso camino por la vida, en este asumir la responsabilidad de cualquier decisión o actuación realizada, son demasiadas mis paradas, ausente de cuanto en ella acontece.
Pierdo el rumbo, la orientación, la fuerza, el deseo, hasta el pensar; me domina una fuerza incontrolable destructiva hacia mí misma. Siento estar en un laberinto sin sentido, que no lleva a nada.

Y aun así, levanto la cabeza, miro al frente y continúo. Estoy en el presente.
Caminar, caminar, continuar. No perder el rumbo del motivo por el que inicié este viaje, este asumir la responsabilidad.
Son muchas las circunstancias ajenas a mi voluntad que no soy capaz de gestionar, que me provocan desespero.

Grito al viento, a la noche, al cielo, al infinito. Grito desde el más interno fondo de mi ser, como algo que desde allá quisiera salir. Me grito y mi interior no sonríe, se asusta de esa voz que le desarma, que le provoca caos, que se asusta del instante presente y se paraliza.

Y asumiendo responsabilidad grita a ese ser que no cese en el intento. Que no hay peor herida que curar que la rebeldía a continuar. Que ya hubo demasiadas etapas de la vida cuyas heridas ya no tienen cura, pues aquellos momentos que se pierden y no se viven, no tienen vuelta atrás.

Ahora asumiendo responsabilidad tiembla, sí, es como un terremoto en el que existen movimientos intensos; y que existe un inmenso desorden, caos, miedo; y que es posible esperar, quedarse quieta; pero todo temblor acaba. Y hay que actuar tras él. De nada sirve esperar y esperar, lamentarse y no hacer nada. Poder se puede. Es fácil quejarse y nada hacer; pero las consecuencias son nefastas. 

Duele y enfurece sentir que la vida es una constante rebeldía que hay que lidiar. Y el miedo paraliza. Y la tristeza y el dolor no ayudan sino a meterse en un bucle del cual no salir.

Y es muy difícil salir del círculo vicioso, cuando se aleja la esperanza, el desorden, la inapetencia y sobre todo el deseo. Y no existe mayor mal que estancarse y más aún desear no vivir.

Y he gritado al deseo, le he clamado, le he rogado que me acompañe, que me acaricie, que me roce. Y he imaginado cómo sería una vida en el bienestar, en la serenidad.
La imagino y posiblemente la sueño; pero tras esa imaginación o sueño, la realidad vuelve a golpearme.


Rosa Mª Villalta Ballester





sábado, 5 de octubre de 2019

PERDIDA AUSENCIA




(imagen de la red)

Vida perdida, desestimada;
ausencia de algo que pasará;
tristeza con sangre en sus venas;
desnudez que marca sinceridad.

Deseo muerto e inacabado;
luces apagadas en la oscuridad;
sensualidad abrumadora herida;
placer que ni llegó ni llegará.

Días de fuego y de tormenta;
caricias que ni se estrenaron;
y con furia e ira acumulada,
orgasmo que despierta locura.

Embriaguez del cuerpo atado,
su libertad suelta todo pasado;
y cada vello ahora erizado,
esos pezones duros irritados,
esa vagina tan llena de vida,
mandan, ni siquiera escuchan,
ausentes en esa perdida vida.


Rosa Mª Villalta Ballester


viernes, 4 de octubre de 2019

NECESIDAD Y PÉRDIDA


(imagen de la red)

Extraña sensación de necesidad y pérdida.
Esa piel que se enciende y roce espera.
Esos labios que otros labios pegados desean.
Ese cuerpo que, ardiente, la mente deja.
Ese deseo, esa pasión, que tanto libera.
Ese momento que, olvidado, su presencia.

Y, lejos de olvidar, más necesidad llega.
Y, cerca de sanar, el cuerpo clama presencia.
Y el pensamiento, su paso le bloquea.

Surge el interrogante de cómo a él llegar,
cómo dejar que el cuerpo su mano tomar,
cómo hacer del bloqueo placer y olvidar,
cómo dejar libre la mente y fantasear,
cómo con suaves caricias, volar y volar.

Con las alas abiertas, deseando volar.
Tal vez, en el vuelo, sensación liberadora;
mas quizás, no sea el momento esperado;
El cuerpo grita ese orgasmo no logrado.
Gritar a ese pensar que bloquea su paso.

Rosa Mª Villalta Ballester


jueves, 26 de septiembre de 2019

BLOQUEO




(imagen de la red)

Cuando ahoga el silencio,
cuando grita la oscuridad;
cuando calla la esperanza
y conecta la incertidumbre,
cuando inunda la tristeza,
persiste clara inseguridad,
aparece agobiante miedo
y abraza la angustia vital,
difícil salida del laberinto
con la soledad compañera,
sin conocer amor ni pasión
rozando espinas de dolor.
Sin llegar a ningún sitio,
sin hallar camino alguno,
con tomentas, sin calma,
ya con la batalla vencida,
desinterés por nuevo día.

Rosa Mª Villalta Ballester.

sábado, 14 de septiembre de 2019

CUANDO GRITA EL SILENCIO




(imagen de la red)


Ahora en el otoño de la vida,
tras primaveras ignoradas,
sin haber deseado el amor
sin haber sentido atracción
ni haber estado en sintonía,
con el corazón solo y vacío,
una linea continua de vida,
es cuando grita el silencio.

Aquellos años que pasaron
sin deseo ni pasión llegados
sin ese fuego que encendía
sentir dos cuerpos pegados;
sin esa sensualidad vivida
del amor que abre sus alas,
es cuando grita el silencio.

Cuando grita el silencio
se enciende aquel pasado
que línea continua dibujó;
y con curvas y pendientes
hace así hablar al corazón
que, con mirada otoñal,
llora al sentir ahora deseo.

Y cuando grita el silencio
hace a la pasión resurgir
y, aun en el otoño de la vida,
amor y sensualidad su latir.

Rosa Mª Villalta Ballester


ESENCIAL




(imagen de la red)


Negó con sus hechos y con el pensar
y dejó que la vida pasara sin más.
Ahora los años han dejado sus días,
sus ningún deseos y su apagada vida;
aquellos días de imposible esperanza
rompen el silencio de la oscuridad.
Y ahora desea aquello que no probó,
y prueba y el placer es su esencia
y ahora es su encontrar apasionado

hallando en su cuerpo lo no buscado.


Rosa Mª Villalta Ballester

viernes, 13 de septiembre de 2019

CONJUNCION





















(imagen de la red)

Línea contínua que el tiempo no detiene;
círculo vicioso del que no se puede salir;
triángulo equilátero que no se rompe
y esos problemas que solo se saben leer.
Quizás un libro con página en blanco,
espere ser escrito con prosa de interés;
o por versos de un amor inexistente,
o de reflexiones que ayuda proporcionen.
O el árbol cuyas fuertes raíces mantienen,
o el paisaje de un monte donde perderse
o el horizonte que en el mar puede verse.
Cielo infinito cuya luna y sol conviven
allá donde se mira más allá de las nubes,
planeta donde la humanidad derrumba
conjunto que acompaña a toda una vida.



Rosa Mª Villalta Ballester

EN SOLEDAD





(imagen de la red)

No podía alcanzar eso tan hermoso del amor
ni tampoco el baile de dos cuerpos en sintonía;
podía fantasear y soñar en correrse en soledad;
mientras la noche avivaba su ardiente deseo;
mientras se derrite acariciándose su fogoso sexo
e imagina cómo su entrepierna se humedece,
cómo siente su vibrar y erizarse la piel gimiendo
y cómo, arqueándose, movimientos sensuales,
el orgasmo deja ese cuerpo caliente en sintonía.


Rosa Mª Villalta Ballester

miércoles, 11 de septiembre de 2019

¿CÓMO NO DESEAR?



(imagen de la red)

¿Cómo no desear sentir esas manos
que esos pechos y ese pene acarician
y que hacen al ser sentir la locura
y que abren fronteras, tensan, liberan,
deseos inhóspitos que van más allá,
buscando por el más recóndito hueco
lamiendo ese jugo en intenso juego
y jugando deseosamente sin freno
hasta ese orgasmo liberador inmenso?
¿Cómo no desear jugar con el cuerpo
inmensurable instrumento de placer
que con tan solo un sensual contacto
enciende la libido y la auténtica pasión
llegando a una gratificante relajación?


Rosa Mª Villalta Ballester

domingo, 8 de septiembre de 2019

A LA NOSTALGIA





(fotografia de mi autoría)

A esa nostalgia que acompaña,
nada hay que haga volver a lo que tanto nos haya podido gustar, a aquellos momentos tan intensos y buenos que ya se quedaron atrás.

Nostalgia, tienes el poder de estar en el presente siendo del pasado y arrastrar nuestro sentir soñado aquello que ya no tiene vuelta atrás. 
Comprendo que sigas en el presente; pero no es útil acompañarte, fijarnos en ti; es triste y delicado. Hay personas que ya no están; momentos inolvidables que no pueden volver a pasar; nosotr@s, ya no podemos ser aquell@s que fuimos.
En cierto sentido, es bueno tenerte; es reconfortante saber que hubo ese momento tan placentero y tan oportuno. También es ayuda para cerrar aquello que no fue nada satisfactorio ni beneficioso.

No sé nostalgia: si estás es por algo y para algo. El recuerdo de algo que se añora y no puede ya volver a darse es una situación desagradable que produce tristeza y melancolía; y el de aquello que se vivió de una manera inadecuada o nada buena produce una sensación de liberación o agrado al saberse del pasado.

Por eso, nostalgia, quiero despedirme de ti a sabiendas que no es una despedida definitiva puesto que tú puedes volver.
Aun así, sí deseo despedirme de todo aquello que ya no puede volver a mí y que me hace sufrir de una u otra manera.

Deseo estar en el presente y solo en este presente. Y aprovecharlo sin prestar mucha atención a lo que ya no está y no puede ser. Así que, nostalgia, desearía te quedaras en ese pasado que ya no es posible volver a vivir.

Rosa Mª Villalta Ballester

sábado, 7 de septiembre de 2019

INVASION
















(imagen de la red)


Invasión de deseo, fantaseo;
tocamientos que excitan, delatan;
humedecen, sudan, erectan;
... loco descontrol que sosiega.

Rosa Mª Villalta Ballester.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

CAMBIO DE ÁNIMO




Llegó con un fuerte dolor de cabeza
con ansiedad de trabajo agobiante
y por un instante deseó su cuerpo
y sintió su vibrar y su humedecer
y ese orgasmo intenso tan saciante
le ayudó rápido cambiar su ánimo.


Rosa Mª Villalta Ballester.

sábado, 31 de agosto de 2019

SIN PRETENDERLO




(imagen de la red)

El la deseaba con fuego y con premura;
ella parecía no interesarse, fría, distante.
Se fue acercando hasta posarse tras suyo
marcando su paquete y moviéndolo lento;
ella, que parecía no desearlo en ese instante,
sin volverse con sus manos envolvió su pene
masajeándolo y sintiendo su gran dureza,
sin resistirse a separarse, pegando su cuerpo.
El fue pasando su lengua por su cuello
mientras ella lo movía cada vez más rápido,
sin resistirse a liberar su ya ahogado falo,
que salió caliente a sus cálidas manos,
mientras posando hacia atrás su cabeza,
dejaba que su lengua humedeciera su ser
que no se resistía, que se dejaba ya ver,
mientras le quitaba el molesto sujetador
dejado sus pechos ardientes a flor de piel
masajeándolos todavia tras ella, pegado,
sintiendo ese su miembro duro y erecto
que de inmediato puso dentro de su boca,
agachada mientras él le agarraba su pelo,
y ella lo metía y sacaba enloqueciéndole.
No resistió más al ver sus tiesos pezones,
que, entre sus dientes, posaba, mordía,
mamando como cual bebé busca placer
llenando su boca, encendiendo su deseo,
mientras metía sus dedos en su vagina,
que casi al instante mojaba y lubrificaba
no pudiendo parar a probar la humedad
que sus labios vaginales le provocaban.
Así ella se retorcía y trababa de callar
pero sus gemidos, prueba de su éxtasis,
provocaban en él su cada vez más sed,
y su miembro, cada vez aun más duro,
provocaba meterlo en su boca otra vez.
Ambos se lamían sus caprichosos sexos
bebiéndose, relamiéndose, saboreándose, 
y él no pudo resistir metérsela, sacársela,
esa vagina jugosa, excitante, provocadora,
donde jugar en ese escondite tan ardiente,
mientras ella la empujaba completamente
y masajeaba sus testículos intensamente
y él mordía sus pezones, locura absoluta,
hasta que su caliente esperma mezclado
con el flujo vaginal besado por sus labios.
Ella, que parecía no desear ese momento,
con su ardiente cuerpo se corrió con él;
y él disfrutó de la excitante experiencia
de provocar en ella un intenso orgasmo.


Rosa Mª Villalta Ballester.

viernes, 30 de agosto de 2019

PROVOCACION


(imagen de la red)


Sus dedos no cesaban de estimular su clítoris,
mientras sus pechos gritaban por ser tocados,
mientras su cuerpo se arqueaba y estiraba,
así como sus pezones erectos arriba invocaban.
Tal vez en una fantasía estimulante se hallaba
pues su boca parecía comerse completo un falo
sacando y metiendo sus dedos por esa vagina
que bien lubrificada y estimulada se hallaba
mientras se abría y cerraba, se abría y cerraba.
Sintiendo fuego, deseando hielo, salivando,
hielo en clítoris y en los pezones tan tiesos,
gimiendo, salivando, lamiendo, provocando,
mientras él la observa sin poder esperar ya
con su pene ya bien lleno, la vagina mojada,
ambas manos llevados a los sexos opuestos
metiendo y sacando ese falo en su boca,
lamiendo con lengua el caldo de la vagina
sin poder parar hasta el deseado orgasmo,
que deja el deseo en un sueño ya alcanzado.

Rosa Mª Villalta Ballester


miércoles, 28 de agosto de 2019

AUNQUE NO LO ADMITÍA



(imagen de mi autoría: jardines de Peterhof San Petersburgo)

Y aunque no quería, he vuelto a pasar un nuevo verano. Y aunque no lo planeé, he estado visitando un lugar lejano a donde me hallo.
Y es así como van pasando las estaciones, los años, los momentos.
Es así cómo se siente angustia, alegría, tristeza, calor humano o rechazo. Y quizás haya oportunidades para aprovechar que no realizamos por estar inmersos en un pensar, en un esperar a que algo cambie sin saber concretamente qué y sin hacer nada.

Y así van pasando los años, las circunstancias, los temores, las dichas y las penas. Y vuelta de nuevo a otro septiembre donde se comienza otro nuevo ciclo, ya sea curso escolar, trabajo, relación, ...
Vivimos tan inmersos en la rutina que no nos damos la oportunidad de hacer algo diferente que nos permita una percepción, un sentir, un pensar diferente hasta ahora. 

Y así, estoy de nuevo angustiada ante el inicio de un nuevo curso, como cada año, como tras cada período vacacional. Y de nuevo, como si de un colegial se tratara, siento la angustia y el desespero ante la entrada a un nuevo lugar de trabajo. Y, de nuevo, angustia de sentirme incapaz, de tener que relacionarme con personas, de pasar de un larga temporada estival a la obligación de tener que cumplir y presentar cosas en un determinado momento.

Y aunque no quería, he cumplido un año más simplemente pasando, existiendo, admitiendo, asumiendo. 

Y aunque no lo admitía, reconozco que el verdadero problema, el fondo de todo no es la rutina, ni la vuelta a ella. Es algo mucho más profundo y nuclear como la inseguridad, el miedo, la desconfianza, esos pilares, que si ceden y no existen,  hacen la vida del ser humano un verdadero infierno.

Aunque no lo admitía, me equivoqué con el paso de tiempo; ahora admito mi error para no pasar en vano el tiempo.


Rosa Mª Villalta Ballester

martes, 27 de agosto de 2019

CARTA A LA EDAD




(imagen de mi autoría)


A ti, edad, me dirijo,
tú que cuanto más grande, se supone más sabiduría.
¡Alegría de nacer, de despertar una nueva vida! Entonces, nada se siente; o, al menos, no se recuerda. O, tal vez, intercede más adelante.
¡Dichosa buena niñez que goza de aquello que proporciona bienestar! ¡Ay de la infancia en que la desgracia acompaña! 
Tras la niñez, una adolescencia puede que aprovechada o no, vivida o no al máximo, pues etapa que pasa rápido, aunque parezca que la adolescencia se tiene siempre.
Y esa juventud en la que se prueba, se experimenta, se asientan los valores de lo que pasará a ese ser adulto, etapa más calmada, sosegada, donde se experimenta, se vive de una manera muy diferente a las anteriores.
Y esa vejez que puede ser agradable o no, según las circunstancias.

Edades diferentes, circunstancias que marcan decisiones, sentires, pensares.

Edades deseosas, deseadas, rechazadas, ignoradas. Edad inolvidable, que marca una etapa; que se ignora, se olvida, por dejar una marca de dolor, de angustia, de temor. 

Edad que no puede ignorarse, que ha de admitirse, asumirse, conocerse. Que se abre paso.

A ti, edad, te dedico esta carta porque no se te puede cambiar.

Rosa Mª Villalta Ballester